Miles sueñan con escribir un libro. Pocos lo terminan. El problema no es la falta de talento. Es que esperamos el momento perfecto—ese dÃa mÃtico cuando tendremos horas libres para escribir 5,000 palabras de un tirón. Ese momento nunca llega. Los escritores que terminan sus libros no tienen más tiempo que tú. Escriben en el transporte público, en la pausa del almuerzo, mientras esperan en el hospital, o en cualquier momento robado de su dÃa. La constancia vence a la motivació